top of page

UN SUEÑO, UNA REALIDAD: CIEN AÑOS DE AMOR

  • Foto del escritor: Fabián Parodi
    Fabián Parodi
  • 20 jun 2017
  • 3 min de lectura

7 de junio 2017. Catedral de Morón. Instituto San José. Fuimos invitados a compartir la celebración por los 100 años de presencia Marista en Morón.

“Hay historias que parecen sueños y sueños que podrían cambiar la historia…

Ésta comienza hace doscientos años en una aldea de Francia, cuando el Padre Marcelino Champagnat vuelve de asistir a un joven enfermo que no sabía nada de Dios. Entre montañas nevadas se ilusionó con formar una sociedad de hermanos. Hoy, podemos agradecer estos dos siglos de la Congregación de los hermanitos de María.

Y hoy, cumple cien años nuestra escuela que lleva el nombre de San José, mirar al Santo nos da la posibilidad de volverlo a descubrir como aquel que nos inspira dentro de nuestra tarea educativa cotidiana. San José es alguien quien además de darnos su nombre, es fuente de nuestra inspiración.

Nuestro colegio fue fundado en el año 1892 por el sacerdote Juan Rerrman. Luego de algunos años el círculo católico de obreros manejó la institución hasta que, en 1917, el párroco de la Villa de Morón Pablo Darbón y la acción del obispo de la Plata Monseñor Juan Terrero hicieron posible que el 22 de abril de ese año la institución pasara a manos de los hermanos Maristas. El Hermano Constancien nombró a cuatro hermanos para iniciar el curso: Hermano Conrado quien sería el primer director, Hermanos Justo, Primiano y Emilio Eleázaro. Es por esto que decimos 125 años de fundación y cien de presencia Marista en Morón.

Es momento para celebrar, cien años nos desafían de manos que envuelven sueños, cien años de compromiso social hacia dentro y fuera del colegio. Son cien años comprometidos con la educación de nuestros chicos, que reflejan el privilegio de un proyecto a largo plazo.

¡Qué lindo poder recordar!

Cada rincón de nuestra escuela nos trae a la mente un recuerdo… Cuando se acercan egresados de muchos años comienzan a relatar hermosas historias recorriendo con la imaginación diferentes lugares que hoy no están, pero atesoran en sus recuerdos… cada lugar no es un conjunto de ladrillos y cemento, sino que está repleto de presencias, de hermanos, docentes, personal administrativo, familias; cada uno de nosotros guardamos en la mente y en el corazón la cercanía entre los niños y jóvenes que queremos educar día a día.

Los colegios Maristas tenemos algunas características que nos son propias y nuestros principios para seguirlos a diario como una forma de vida: El amor al trabajo, la sencillez, una pedagogía de la presencia, la devoción a la Virgen María, el espíritu de familia.

El amor al niño es la condición para poder educarlos, y como toda familia estamos llamados al diálogo permanente, abiertos a la cercanía, al trato sencillo entre los Hermanos, docentes, directivos, alumnos. Esto facilita y engrandece la comunicación, la mutua comprensión y una buena convivencia.

Vaya nuestro reconocimiento a tantos hermanos que vinieron a hacerse cargo de nuestro querido San José haciendo historia en Morón hasta el día de hoy. Nuestro reconocimiento al Equipo directivo, a docentes, personal administrativo y de maestranza que han pasado por la escuela, a todos ellos nuestro más sincero agradecimiento.

El querido San José es reconocido por su preocupación constante, por poner en práctica el sueño de Marcelino permitiendo que cada niño y joven conozca a Jesús y sepa cuánto Dios lo ama.

Un agradecimiento especial a quienes hoy siguen encarando esta noble tarea de educar con el mismo espíritu y entusiasmo, gracias a las familias que comparten nuestros ideales y continúan confiando en nosotros.

Queridos alumnos, los nombro al final porque son nuestra razón de ser como Maristas. Al igual que tantos ex alumnos, vayan por el mundo llevando el carisma de Champagnat, nuestro fundador, amando a Nuestra Buena Madre. Jamás olviden el lema que nos identifica:

“Todo a Jesús por María, todo a María para Jesús”

Les damos gracias a Dios por el sí de Marcelino, por su respuesta de amor que hoy sigue viva en nosotros. ¡Gracias!”

Débora Rolandelli

Directora General

 
 
 

Comentarios


© 2017 by Editorial SC

bottom of page